Residencia Cristo Rey

Aquí en la Residencia, hemos comenzado de la mano del Señor nuevo año. Tuvimos en nuestra casa la visita del Sr. Arzobispo de la Diócesis de Tudela y Pamplona D. Francisco Pérez González. Fue un momento de gracia, tanto para la Comunidad como para las chicas, que tenían, para nuestra grata sorpresa, mucha ilusión de que él viniese a casa. Algunas ya le conocían de otros lugares y estaban expectantes de lo que ocurriría esa noche. Durante la celebración Eucarística, en la que participamos las Hermanas y un buen número de chicas, recibimos una auténtica catequesis sobre el doble mandamiento del Amor: “Amar a Dios sobre todas la cosas y al prójimo como a uno mismo”. Quizá, algunas vivieron un momento de “tensión” pues, como a los niños de catequesis, D. Francisco comenzó a preguntar los Mandamientos, pero entre todas se echaron una mano y salieron adelante.

También les urgía a prepararse para dar un sentido humano y cristiano a sus estudios y a su labor profesional, desde el servicio a los demás en el mundo de hoy. Después del Banquete Eucarístico, y de la foto de Familia, pasamos al otro banquete que nos había preparado Belén, nuestra querida cocinera. Surgió entre todos un clima festivo y cercano donde aprovechamos para compartir todas con nuestro Sr. Obispo. También les hizo entrega del regalito de navidad que la Comunidad había preparado para cada chica y compartimos en alto un texto sobre el sentido cristiano de los regalos en Navidad.

Otro gran regalo que tuvimos en la Comunidad, los día previos a las fiestas de Navidad, fue la visita Canónica de nuestra M. General. Fueron unos días muy bonitos en los que los encuentros comunitarios y personales con la M. Nora nos estimularon a no desfallecer en la alegría de la entrega y el testimonio de nuestra vida comunitaria y consagrada, como la principal acción evangelizadora entre las jóvenes que viven con nosotras. Quizá, para muchas chicas será la única vez en sus vidas que puedan tener tan cerca una presencia visible del amor de Dios hacia cada una de ellas. Recibimos con sabor agridulce el nuevo destino de nuestra Hermana Carmen Azpilicueta, a la que las chicas también le organizaron una pequeña despedida dando gracias por sus ricos y famosos “bizcochos”, por su ánimo y alegría. También tuvimos la oportunidad de participar en algunas actividades de la Comunidad Parroquial a la que pertenecemos.

Nos despedimos seguras de que nos sostenéis a nosotras y a las chicas con vuestra oración.

La Comunidad de la Residencia “Cristo Rey”

Esclavas de Cristo Rey
Estás en la sección:
Inicio Archivo
© 2007 Esclavas de Cristo Rey