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Sígueme...
Dios sigue llamando
Vida religiosa
La llamada
Sígueme…

Lc ,27-32
   
Jesús encuentra a Leví. Este se hallaba en su lugar de trabajo, trabajo poco honroso y peor mirado… Es la clase de hombre que 'desprestigiaría' a Aquél  que se relacionara con Él… Pero Jesús le mira y le ve. Y tras el dinero y su fachada, ENCONTRÓ 'SU CORAZÓN', LE TOCÓ CON SU PALABRA Y LE GANÓ PARA ÉL.
   
Jesús sólo le dijo Sígueme, nada más… Y Leví dejándolo todo, se levantó y le siguió, sin más, sin coger nada, sin tardanza, sin volverse atrás.
   
El hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a su Criador y Señor… este es el fundamento de toda nuestra vida… una llamada de amor del mismo Dios, que en Cristo sale a nuestro encuentro, y nos llama a seguirle en el camino. Nuestra vida es sólo respuesta a esa predilección de Dios, que por pura gracia nos elige y nos llama para sí, para estar con Él.

No es una llamada abstracta, la llamada de Jesús es siempre a través de su Iglesia, como en el cuadro se representa con la figura de Pedro. Esta mediación es pobre y puede parecernos vieja, pero transparenta la auténtica llamada de Cristo.
   
Ante esta llamada se nos presentan muchas dificultades. Podemos no verla… a veces necesitamos que alguien nos levante la cabeza para poder verla. Tal vez sean las comodidades de la vida las que nos impidan seguir a Jesús. Alguna vez hemos sentido como Jesús pone su mirada en nosotros, pero hemos contestado que 'hoy no, tal vez otro día'. O como el joven espadachín, nos ha sorprendido la llamada y nos hemos puesto en guardia. Tenemos miedo de lo qué esa llamada pueda suponer en nuestra vida…PERO NO PODEMOS NEGAR EL ATRACTIVO DE ESA MIRADA DE JESÚS.
   
La respuesta a todas las dificultades la tenemos en Mateo. Es un hombre mayor, con la vida hecha, pero algo nuevo entra en su vida. Aparece algo que de repente le da una nueva luz. Con corazón sencillo, abierto se deja sorprender por la novedad del amor de Dios que le llama. Y  al momento lo deja todo y le sigue.

La Presencia de Jesús toca toda nuestra vida y no podemos permanecer indiferentes ante su pretensión, QUIERE SER EL CENTRO DE NUESTRAS VIDAS. Mateo pone a Jesús en el centro de su vida, relativiza todo en torno a Él…'dejándolo todo, se levantó y lo siguió'.

*¿He descubierto en mi vida esa Presencia de Cristo que  la ilumina de una manera nueva?
*¿Me siento llamada por Dios? ¿Dónde descubro esa llamada?
*¿Cómo respondo a la pretensión de Jesús, que quiere ser el centro de mi vida?
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