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Se multiplican las casas  
hermanas2El 15 de junio de 1928, a las seis de la tarde, las futuras hermanas entraron a su parroquia de Murchante para despedirse de aquel sagrario a cuyo calor se habían modelado, "y de nuestra amada parroquia que tantos recuerdos imborrables tiene".
Después bajaron en coche a tomar posesión de su nueva casa y campo de apostolado. Su nueva casa, que después de  cuatro años, todavía estaba carente de muchos remates. Pero no eran ellas las que iban a tomar posesión: previsoramente, Áurea había tomado de la "sala de las primicias" la imagen del Corazón de Jesús que había presenciado y presidido durante varios años todas las reuniones espirituales y había madurado a las Fundadoras del nuevo Instituto Religioso. Querían todas que fuera el Corazón de Cristo quien tomara posesión de la casa. Y así lo hicieron. Al bajar del coche, Áurea tomó la imagen, llevándola delante de sí y seguida por las demás, entró por la puerta principal y fue recorriendo todas las dependencias de la casa significando con este gesto simbólico que pedían a Jesús que él fuera el dueño y el primer y mejor habitante de la Casa de Ejercicios.

Tomar posesión de la casa era también "ofrecer sus personas al trabajo" duro de dejar resplandeciente la "Casa Grande". Disponían de un mes justo para pintarla, limpiar las habitaciones, montar los muebles, etc… Mucho trabajaron, sudaron, rezaron y rieron. La inauguración solemne sería el día de la virgen del Carmen, 16 de julio. Dos días antes don Pedro se pasó un buen rato firmando invitaciones para la gran ceremonia. Se notaba la falta de muchos detalles y las "Fundadoras" sufrían: "No teníamos altar ni imagen. Había que ponerlo provisional hasta que tuviésemos el nuestro. Se pensó y así se decidió traer de la parroquia de Murchante el solio que se coloca en el mes de junio, porque ahora no hacia falta allí hasta otro año. También el sagrario que había en el altar de la Inmaculada y el expositor pequeño que no hacía falta allí hasta el Jueves Santo. Se bajó, pues, todo esto de Murchante y todo se fue preparando. Lo demás que hizo falta se trajo de los PP. Jesuitas y de las casas de particulares, que todas se prestaron  a ello".

Mes y medio más tarde, el 30 de agosto, estrenaba la casa la primera tanda de Ejercicios: eran cuarenta sacerdotes. Al poco tiempo hubo otra también para sacerdotes en la cual participó como ejercitante el mismo Señor Obispo. Un grupo de señoritas de Tudela "Llegan a casa exponiendo su deseo de organizar una tanda, ofreciéndose ellas mismas a trabajar en la propaganda. Tuvo un buen resultado  que, no sólo se llenó la casa, sino que con las que se quedaron sin puesto se preparó otra".
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