Comienzos de la Congregación Índice de capítulos
La inspiración de Don Pedro
Esta obra es toda de Dios La inspiración de Don Pedro
Inicios de la Obra Aprobación del proyecto
La primera Casa de Ejercicios Vida en comunidad
Se multiplican las casas  

Siente la necesidad personal de entregarse a los intereses del Reino en ese: "consumirse y agotarse..." como respuesta a la invitación personal de Cristo en la meditación del Reino: "los que más se querrán afectar y señalar..." Capta el valor que los Ejercicios ofrecen, no sólo  para la dimensión de santidad personal, sino para renovar la sociedad y reavivar la fe y el testimonio de la vida cristiana en todos los estamentos de la Iglesia. Comprueba que los Ejercicios forjan cristianos auténticos y apóstoles comprometidos. En uno de sus escritos dice:

pedro_del_sagrado_corazn"Había observado que mis mejores feligreses, mis cooperadores más celosos y constantes en la catequesis, eran los que habían hecho los Ejercicios conmigo en una casa sin condiciones apropiadas e improvisada para ellos... ¿No podría extenderse más este medio de regeneración cristiana y social? ¿No sería factible establecer una congregación religiosa estable y permanente dedicada a este fin?"

Don Pedro, se daba cuenta de la aventura en que se embarcaba:

"Sería una verdadera locura... querer realizar una Obra de esta magnitud, un pobre cura como yo, sin conocimientos de la vida religiosa... el atrevimiento de acometerla sería una temeridad en mi pequeñez si no contara confiadamente con Dios, con mi Madre la Santísima Virgen y con la cooperación de los padres de la Compañía de Jesús".

Síntoma claro de la voluntad de Dios: la pequeñez. Dios tiene un estilo que se repite. Le gusta trabajar con instrumentos muy frágiles. La empresa era una locura, pero aquel Sacerdote frágil  de cuerpo y lleno de fuego, estaba convencido de que Díos la quería.

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